martes, 14 de junio de 2011

Descubren un nuevo brazo en los confines de la Vía Láctea


Se trata de un enorme fragmento con grandes concentraciones de gas hasta ahora desconocido

 Un grupo de astrónomos británicos acaba de realizar un descubrimiento extraordinario. Un nuevo brazo espiral en nuestra galaxia o, más precisamente, un enorme fragmento hasta ahora desconocido de uno de los dos brazos principales de la Vía Láctea.

¿Y nosotros?

El Sol, la Tierra y el resto del Sistema Solar se encuentran en una pequeña ramificación de uno de esos brazos, una especie de "vía muerta" justo entre Perseo y el Escudo Centauro, los dos brazos principales, a unos 25.000 años luz del centro.

Pero la vía láctea no tiene forma definida.
Debido a que estamos dentro, no resulta fácil adivinar cuál es la verdadera forma de nuestra galaxia. La Vía Láctea contiene grandes cantidades de gases y polvo que obstaculizan la visión. Por eso, por nuestra posición, no podemos tener una imagen clara del conjunto y sólo podemos ver fragmentos aislados de los brazos.
¿Y cómo consiguieron verlo?
Utilizando un pequeño telescopio de apenas 1,2 metros, instalado el el tejado de su laboratorio de Cambridge, los astrónomos Tom Dame y Pat Thaddeus se centraron en las emisiones de radio de las moléculas de monóxido de carbono para buscar evidencias de brazos espirales en las zonas más distantes de la Vía Láctea. Y descubrieron un nuevo y enorme brazo, con grandes concentraciones de ese gas.

Puede que no sea un brazo más.
Los investigadores piensan que el nuevo brazo espiral es, en realidad, el tramo final y más distante de Escudo Centauro, una de las dos ramas principales. Si se confirma, Dame y Thaddeus habrán demostrado que la Vía Láctea posee una sorprendente simetría en sus formas. El nuevo brazo, en efecto, sería la contraparte simétrica del de Perseo.

jueves, 9 de junio de 2011

PCMc: Cambio climático

PCMc: Cambio climático: "A través de la introducción que nos ha hecho nuestra profesora Carmen, me he puesto a buscar sobre anomalías en el cambio climático y porque..."

Es importante reconocer el error de la afirmación con la que empieza el vídeo: Miré afuera y hacía frío. "Así que no hay cambio climático."
De hecho, el mirar un mapa del tiempo de una zona como EEUU, no indica nada del clima, sino del tiempo meteorológico.
Pero sí se aprecia el desvío de temperatura global, (0.4-2 grados superior en 2008 que en 2007)
Así que tiempo no es clima.
La variabilidad del tiempo depende en parte del calor almacenado en los océanos, muy superior al del aire. La mayor reserva de calor está en el sudoeste del Pacífico, y un pequeño cambio de su temperatura produce un gran cambio en el aire. (el calor específico del agua es cuatro veces superior al del aire).
La masa de agua se mueve en un ciclo de 3-7 años. Al llegar a la costa de Sudamérica se llama el niño. Cuando se mueve el agua caliente, produce una bajada de temperaturas en el aire y precipitación (la niña).

Aunque la temperatura parezca bajar mucho, está siguiendo una tendencia ascendente media, el cambio climático, que no implica que no haga frío.

Según la Nasa, los diez años más calurosos ocurrieron entre los 12 años del 97 al 2008. 

martes, 7 de junio de 2011

Saco sin fondo: Acción de Greenpeace

Saco sin fondo: Acción de Greenpeace: "Hoy traigo un video de los activistas de GreenPeace en una de sus protestas. En este caso, llenan de basura la frontal del ministerio del ..."
La protesta por la falta de un tratamiento sostenible de residuos que nos hipoteca para las próximas décadas me parece fabulosa, pero no tanto la forma de llevarla a cabo. Me parecería más oportuno presentar escritos formales, algo de prensa y TV antes que llenar el centro de Madrid con toneladas de basura. Es una forma irónica de protestar, pero seguramente sirva para algo.

Científicos crean luz de la nada por primera vez


Los físicos lograron sacar «chispas» del vacío gracias a una sofisticada máquina cuántica 








Un grupo de físicos de la Universidad Tecnológica de Chalmers en Gothenburg, Suecia, ha logrado algo casi «divino». Ha producido fotones visibles a partir de las partículas virtuales que se creía existían en el vacío cuántico. Es decir: han obtenido luz prácticamente de la nada. El equipo ha utilizado un dispositivo superconductor de interferencia cuántica (SQUID) que consigue modular la velocidad de la luz.

El experimento radica en uno de los más extraños y más importantes principios de la mecánica cuántica: el principio de que el espacio vacío es.... todo lo contrario. La teoría cuántica predice que el vacío es en realidad una espuma retorcida en el que las partículas revolotean.

Por ejemplo, si dos espejos se colocan muy muy próximos entre sí, las partículas virtuales que existen entre ellos y fuera crearán una fuerza que empujará las placas metálicas entre sí. Es lo que se conoce como «Efecto Casimir», en honor al físico holandés Hendrik B.G. Casimir, quien propuso esta teoría junto a su colega Dirk Polder en 1940.

Durante décadas, los teóricos han predicho que un efecto similar puede producirse en un solo espejo que se está moviendo muy rápidamente. Según la teoría, un espejo puede absorber la energía de los fotones virtuales en su superficie y volver a emitir esa energía como fotones reales. El efecto sólo funciona cuando el espejo se mueve a través del vacío a casi la velocidad de la luz, lo que es casi imposible para los dispositivos mecánicos que utilizamos a diario.

Se duda de que pueda tener algún efecto práctico p para los físicos es un logro realmente emocionante.
http://bit.ly/m8tKGe

sábado, 4 de junio de 2011

El electrón es la esfera más perfecta del Universo


Investigadores británicos miden con gran precisión la forma de la partícula fundamental, algo más que una curiosidad científica






Investigadores del Imperial College de Londres han llegado a la conclusión de que el electrón puede ser la esfera más perfecta del Universo. Lo que separa a estas partículas subatómicas de la redondez absoluta es menos de 
                                         0,000000000000000000000000001 cm, 
algo insignificante. En otras palabras, «si un electrón se inflara hasta el tener el tamaño del Sistema Solar, todavía parecería esférico dentro de la anchura de un cabello humano», asegura Edward Hinds, responsable del equipo de realizó las mediciones. La investigación ha sido publicada en la revista Nature.

Medición muy sensible

El último estudio ha buscado el efecto de esta asimetría en los giros de los electrones expuestos a potentes campos eléctricos y magnéticos, pero no encontró nada. Los investigadores creen que cualquier desviación de una redondez perfecta de los electrones debe de medir menos de una milmillonésima de milmillonésima de milmillonésima de centímetro de diámetro. Para realizar las mediciones, los científicos utilizaron un haz de pulsos de fluoruro de iterbio, una técnica, según dicen, más sensible que la última utilizada por sus colegas de la Universidad de California en Berkeley en 2002, que usaron átomos de talio.

Los investigadores podrán mejorar su técnica en un factor de diez e incluso de 100, lo que sería suficiente para detectar los efectos de una posible distorsión y demostraría la existencia de nuevas partículas muy masivas. Los autores del estudio creen que su trabajo abre la puerta a grandes descubrimientos.